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lunes, 16 de noviembre de 2015

Precisión milimétrica



 Llevo muchos años observando grullas, las ultimas 25 invernadas poco menos que a diario, y sinceramente no dejan de sorprenderme; casi todos los días me enseñan algo, y sobre todo la observación de aves anilladas aporta una información extraordinaria, especialmente si se cuenta con la perspectiva que nos da el tiempo.
 Normalmente ocurre que cuando un joven englobado dentro de un grupo familiar territorial a lo largo de su primera invernada,  regresa en su segundo invierno de vida, suele hacerlo en algún momento al territorio en el cual comenzaron ese ciclo vital tan importante que engloba nada menos que la otra mitad de su vida.  Lugar en el que junto a sus padres aprenden conductas para sobrevivir en ese nuevo ambiente lejos del lugar que las vio nacer.
  La entrada de hoy, refiere el caso de un ejemplar joven anillado como pollo en Finlandia; nada menos que 3.091 kms. de distancia entre su lugar de nacimiento (la localidad de Samo, en el sur de dicho país y a escasa distancia de Helsinki, su capital) y el lugar donde paso su primer invierno el año pasado, en la Zona Centro, cerca de la localidad de Acedera. El 3 de noviembre de 2014 lo observo por primera vez, en compañía de sus padres y un hermano que estaba sin anillar, nuestra protagonista permaneció junto a ellos en esa misma zona durante buena parte del invierno, con especial fijación en los primeros meses de su estancia (noviembre y diciembre).
  


  Tanto la primera vez que los observe aquel año, como en posteriores citas, tenían querencia por una parcela que estaban abancalando para transformar en frutales, al remover la tierra para ello seguramente dejaban al aire semillas, brotes y otros alimentos en los que se deleitaba nuestra joven amiga.



  El pasado 3 de noviembre, en esa misma parcela, a escasos 10-15 metros de mi primera observación del año pasado, donde por cierto la fotografíe, allí se encontraba fiel a su cita la joven finlandesa en su segundo año. ¡¡Mismo día, prácticamente misma hora (suelo hacer el mismo recorrido a diario desde hace varios años), y misma parcela!!. Una precisión impresionante teniendo en cuenta la lejanía desde la que llegaba y su corta edad.



lunes, 2 de noviembre de 2015

Trazos en el horizonte



 Los recuerdos navideños de mi infancia evocan las tradicionales matanzas, en las cuales se reunía toda la familia al calor de la lumbre, y las interminables labores manuales de preparación de la carne y los embutidos caseros, a manos de expertas profesionales en la materia, curtidas por mil y una matanzas a sus espaldas, evento que irremediablemente comenzaba con los agudos chillidos del cochino desangrándose mucho antes del amanecer, posterior movimiento de artesas y cuchillos que daban paso al amanecer.


  Muchas veces en aquellos amaneceres, había un espectáculo que sobrevolaba la localidad de Orellana, y que marcaba el inicio y el final de aquellas jornadas invernales; era el paso de las grullas a sus comederos y dormideros respectivamente al orto y el ocaso, eran tiempos en que estas aves dormían masivamente a orillas del Embalse de Orellana, y en sus querencias diarias a los encinares de los Bodonales, las Puercas, Mesas Altas, el Merino o los Guadalperales, atravesaban ruidosas los cielos del pueblo.


  Hasta hace no mucho siguieron con esta costumbre, posteriormente y durante algunos años combinaron esas querencias de dormir en los ancones del embalse, con periodos de descanso en arrozales; para últimamente desechar Orellana casi por completo, y limitarse a los arrozales fangueados con el consiguiente ahorro de energía. Aquellos trayectos podían transcurrir fácilmente a través de 20 kms, y era impresionante ver aquellas largas filas de ruidosas aladas de un punto a otro, casi sin solución de continuidad.


  Aún conservo anotaciones de aquellos pasos al dormidero correspondientes a 1981, cuando con una vieja bicicleta salía a un par de kilómetros del pueblo por la Cañada Real Leonesa, observando las más adelantadas iniciar el recorrido 15 o 20 minutos antes de la puesta de sol, pero sin duda este era el momento mágico, en el que a ras del horizonte, primero por sus gritos y después por las oleadas de los diferentes bandos surcando el cielo frio de aquel llano en contraste con los matices que ofrecen los atardeceres otoñales e invernales: los rojos intensos y grabados a fuego, los suaves morados preludio de jornadas lluviosas, los espesos y cerrados grises de aquellos días metidos en agua o aquellos otros en que la neblina comenzaba a invadir todo el ambiente como un manto fantasmagórico.


  La combinación de esos cielos, aquellas soledades, el frio lacerante que se metía en los huesos, y la explosión súbita de vida que implicaba el paso de las grullas, permanecen como un recuerdo imborrable en mi memoria. También el denso vacio tras su paso, apenas roto por el maullido de un Mochuelo o el lastimero reclamo chillón de un Avefría.

  Posteriormente la imagen del paso de las grullas se repitió y se repite cientos de veces, cada uno diferente, cada uno sorprendente, sin duda sigue siendo con diferentes matices aquel lejano momento mágico en que aparecían  trazos en el horizonte.


martes, 14 de julio de 2015

Tiempo de estepas




  A lo largo del año, grullas y aguiluchos cenizos vertebran mis salidas de campo, y el momento presente coincidiendo con el vuelo de la mayoría de jóvenes cenizos es sin duda uno de los más gratificantes. Para llegar a este punto hubo un trabajo previo importante, en el cual se conjuga la señalización de nidos con la presencia en el momento de la siega, además de muchos contactos con agricultores y cosecheros.
  La primavera fue implacable, y nuevamente la ya crónica falta de lluvias, unida a las altísimas temperaturas de primeros de mayo, malograron no pocas puestas en fase de huevos y pollos pequeños; para remate estas altas temperaturas se repitieron tanto en junio como ya de forma natural en julio. Las tormentas con hasta 90 litros por metro cuadrado en algunas colonias también se cobraron su tributo, por fortuna la productividad quedo equilibrada por la efectividad reproductora de las parejas con éxito, que sacaron adelante proles nutridas.


  Un buen año de langosta en la zona, permitió un recurso alimenticio vital para esta y otras especies esteparias, sisones y avutardas sacaron adelante sus pollos, resultando frecuente observar estas proles tras sus solicitas madres. En el caso del sisón, parece que la alegría de su presencia volvió a nuestros campos, aún lejos de lo que se observaba antaño.


  Todo ello en el norte de la Serena, pues hablar de la Zona Centro respecto de aves esteparias es entonar un réquiem por las mismas, los pocos espacios que gozaban de condiciones para ellas, son cada vez más pequeños e incluso desaparecen con el beneplácito de la administración, como es el caso de "La Paridera" de Gorbea, cuya transformación en regadío y plantación intensiva de frutales hace pasar a mejor vida sus otrora interesantes poblaciones de cenizos, avutardas y sisones, dándose la paradoja ya cotidiana de situarse dentro de la ZEPA "Vegas del Ruecas, Cubilar y Moheda Alta", lo cual no es ningún obstáculo para su degradación ambiental.
  Otro gravísimo problema centrado sobre todo en las avutardas es la presencia del tendido eléctrico entre Talarrubias y Castuera, que atraviesa zonas muy querenciosas para la especie sin la señalización adecuada, llenando su base de cadáveres de una especie tan sensible, hasta 3 ejemplares en pocos cientos de metros. Un impuesto inasumible para esta especie con la que paradójicamente se pretende atraer el turismo ornitológico, el cual por cierto sacaría unas poco edificantes conclusiones sobre la conservación de la especie en nuestra región. Parece ser que por fin se prevé tomar medidas en el asunto, tras muchos años afectando a la reina de la estepa.


  La zona tampoco fue ajena al notable paso de Cernícalos patirrojos que se produjo en Extremadura el pasado mes de mayo, y contamos con la presencia de 5 ejemplares descansando y alimentándose en algunos barbechos de la zona.


  Hace años leí un comentario acerca de la naturaleza extremeña: "que gran vasallo, si tuviera buen señor....", tras el paso del tiempo, es triste comprobar que no solo sigue vigente, sino que cada vez se acentúa más.


  Siempre me sentí fascinado por los atardeceres en la estepa, rojizos, con un último destello azulado, acompañados por un revuelo en un dormidero de aguiluchos o un paso de ortegas, esperemos sentido común para que futuras generaciones también lo disfruten.


lunes, 2 de febrero de 2015

30 GRULLAS MUERTAS, POR CHOQUE CONTRA TENDIDO ELECTRICO


 La conjunción del fuerte viento de los últimos días, unido a la presencia de altas concentraciones de Grullas  y la falta de señalización de un tendido eléctrico de baja-media tensión, se configura como el cóctel que ha producido el accidente masivo que ha costado la vida a 30 de estas aves en un paraje cercano a la localidad de Madrigalejo (Cáceres).

  La línea eléctrica que transcurre prácticamente paralela a la carretera EX-355, desde la N-430, y que llega a las inmediaciones de la localidad mencionada, se configura como una jaula mortal que atraviesa uno de los principales comederos de la Grulla común no solo de la región extremeña sino de toda Europa, lo cual y a pesar de que se trata de una especie de interés especial y son miles las que sobrevuelan a diario durante los meses de invierno esta zona, no ha servido aún para la señalización de la misma.


  Entre las aves muertas, no se encontraba ninguna anillada, y de ellas tan solo una era joven del año, siendo el resto ejemplares adultos acompañados de algunos subadultos; cadáveres que fueron transportados por agentes de Medio Ambiente que acudieron a verificar los hechos al Centro de recuperación de "Los Hornos".




  El plan de uso y gestión de la especie contempla la señalización de aquellos tendidos eléctricos que puedan resultar peligrosos para la especie, circunstancia que de momento no han podido disfrutar los ejemplares muertos el pasado fin de semana.



  El espectáculo que ofrecían varias decenas de grullas muertas salpicando los rastrojos de maíz era algo dantesco, varios de los cadáveres ya habían sido parcialmente mutilados por predacción, como muestra las imágenes que acompañan la entrada, esperemos que en el futuro corran tiempos mejores para la especie en Extremadura.


miércoles, 21 de enero de 2015

REPRODUCCION A LOS 20 AÑOS

  

 Las dos protagonistas de la presente entrada, son otro ejemplo de la fidelidad entre las parejas de grullas, así como también lealtad a sus zonas de invernada, además hay que añadir los interesantes datos sobre su biología que aporta su observación a lo largo de sus casi 21 años de vida, porque ambas grullas nacieron en la primavera de 1994 en la zona de Brandenburg en Alemania, muy cerca la una de la otra.
  Cada una de ellas siguió su vida de forma independiente, hasta el otoño de 2006, fecha en la cual fueron vistas juntas, primero en Francia y posteriormente pasando la invernada en la Zona Centro, con 11 años de edad cada una de ellas, y acompañadas de un pollo de año igualmente anillado, este jovencito también se convertiría en un asiduo invernante de estas tierras extremeñas de la Zona Centro durante casi todas las invernadas y desde la siguiente a su primer paso por aquí.


  Casi todos los años posteriores han realizado su invernada en la misma zona, apenas con un radio de acción de un par de kilómetros, la mayoría de los años han llegado sin prole, pero la invernada 2013-2014 llegaron acompañados de otro joven de año, en esta ocasión la pareja contaba ya con la edad de ¡¡¡ 20 años!!!, edad en la que se presuponía que ya no se reproduce la especie.  Bueno, parece que el anillamiento y observación de la especie va dando sus frutos, y ya en el Congreso de Gallocanta comente con algunos especialistas el caso,  catalogándolo como un hecho raro pero no excepcional, solo queda seguir la especie en los años próximos para comprobar que algunas otras sorpresas están por llegar.


  Nuevamente y como una pareja de jubilados alemanes, la actual invernada se han presentado en su rincón extremeño, en esta ocasión sin prole, pero como viene siendo habitual teniendo una actitud territorial en cuanto al uso del área de campeo, normalmente se las ve solas, cuando se organiza algún revuelo por molestias de transeúntes, cazadores o agricultores,  se agrupan en bandos mayores, que saben son más efectivos en labores de huida, y a la vez por su nerviosismo menos provechosos en labores de alimentación. Las lecciones de la edad, que también tiene grado en el mundo de las grullas.


  Sirva como botón de muestra, el reportaje fotográfico que pude realizarlas a lo largo de los últimos 8-9 años, y ojala esta información sirva para acrecentar el afecto por esta especie que tiene seguidores en toda Europa, y que tenemos la extraordinaria fortuna de tenerla en las puertas de casa.


viernes, 19 de diciembre de 2014

CONTRASTES




 Resulta impresionante la cantidad de matices que nos puede ofrecer la observación de grullas a lo largo de un mismo día, todo ello sin salir de alguna pequeña zona con presencia de la especie a lo ancho de la Zona Centro. Empezando por el hábitat donde observaremos comiendo a las "damas grises", que pasa por una amplia gama de substratos: encinares con siembra,  pastizales o con rastrojo de cereal, cultivos de cereal en secano, rastrojos de los mismos o barbechos, cultivos de leguminosas, girasol y pastizales desarbolados...incluso tampoco es raro verlas rastreando los viejos olivares tradicionales tras la recogida de la aceituna.
  Otro tanto ocurre si los recursos aprovechados por la especie son de regadío: rastrojos de arroz y maíz fundamentalmente, pero también de tomate, altramuces, cacahuetes, todo ello completa un amplio abanico de posibilidades para verlas en diferentes ambientes buscando alimento. Paradoja y contradictoriamente casi los dos exclusivos cultivos que están desaprovechados por esta y otras especies de interes: olivar intensivo y frutales, ahora proliferan peligrosamente en la zona, y sin duda esto afectara al futuro de las grullas en la comarca, además la declaración de ZEPAS, ZIR's, LIC y otras "figuras" de protección no conlleva ningún paraguas para estos territorios de cara a esta u otras especies igualmente afectadas por las grandes expectativas frutícolas y olivareras de la zona.
  Si queremos verlas salir o entrar de sus dormideros, la amalgama de posibilidades también es grande, fundamentalmente lo hacen en arrozales fangueados, opción que cada vez tienen más fácil (al menos la presente invernada) con las abundantes aguas caídas que encharcan las parcelas y les hace fácil a los agricultores el fangueo, labor que además de quitarlas a ellas uno de los pocos recursos que no produce rechazo social, las empuja  hacia otros donde son sistemáticamente molestadas y expulsadas como son las dehesas y las siembras de cereal.


  Charcas, colas de embalses, incluso amplios terrenos despejados también pueden ejercer de dormitorio para las grullas, cada vez menos, por las notables molestias que sufren por parte de una legión de paseantes, ciclistas, pescadores, cazadores,  y nuevamente a pesar del paraguas que debieran significar las "figuras" de protección, no existen refugios de caza, ni zonas restringidas de paso en sus dormideros, ni ninguna medida que las ampare fuera del pretendido reclamo turístico que como la gallina de los huevos de oro, desaparecerá de tanto quererla y tan poco cuidarla.



  La climatología y el régimen diario de la especie también ofrecen mil matices en marcos incomparables donde se encuadran las grullas, la mañana puede salir envuelta en una espesa niebla, donde estas aves simulan ser sigilosos fantasmas a la vera de las carreteras o caminos, ese mismo día puede surgir una enorme luna al amparo de la cual se alimentan nuestras protagonistas, y finalmente asistir a un fabuloso paso al dormidero en un atardecer rojizo como el fuego.


martes, 18 de noviembre de 2014

VIII EUROPEAN CRANE CONFERENCE 2014




  La pasada semana, entre el 10 y el 14 de noviembre se celebro en la localidad aragonesa de Gallocanta el  8º Congreso Internacional de "grulleros", que congrego un centenar de científicos y aficionados de las grullas procedentes de al menos 13 países de diferentes continentes. La información no solo se limito a la Grulla común (Grus grus), también se realizaron interesantes aportaciones concernientes a otras  especies del total de 15 que ocupan nuestro planeta, en concreto Grulla canadiense (Grus canadensis), Grulla damisela (Anthropoides virgo), Grulla siberiana (Grus leucogeranus) y Grulla de Manchuria (Grus japanensis).


  En resumen y respecto a la Grulla común se constata un notable aumento de las poblaciones a nivel total europeo que puede repercutir en el futuro de su conservación, aunque igualmente se observa una disminución en su productividad que puede venir derivada por una autorregulación de la propia especie. La evolución de la invernada en nuestro país, fundamentalmente Extremadura, presenta un aumento espectacular en los últimos 50 años, obviamente al hilo del incremento observado en sus áreas de reproducción, y también gracias a un mejor conocimiento de la especie en los últimos años, como se constata en el último censo del pasado invierno coordinado por José Román, y presentado en el primer día de conferencias.
  Nuevas rutas migratorias a través de Italia implica a poblaciones procedentes del norte de Europa por el colector de Hortobagy en Hungría, y que posteriormente atraviesan tanto el norte de África para entrar por el sur a la Península Ibérica,  y otra a través del sur de los Alpes y que recala en el mediterráneo  francés y español.


  La Grulla damisela muestra un patrón de conservación mucho menos prometedor que la anterior especie, según explica Elena Ilyashenko, sobre todo por la pérdida de hábitats, si bien aún cuenta con poblaciones de cientos de miles de individuos sobre todo en Mongolia y centro de Asía. La especie más abundante de todas, la Grulla canadiense, muestra un incremento incluso superior a la europea, tal volumen de aves explica Jeb Barzen deriva en importantes daños a la agricultura lo cual implica gestión de caza en algunas zonas de los Estados Unidos, en la línea del "Far west", y con poco más que comentar...


  La laguna de Cañizar, que tuve la fortuna de conocer en su apogeo hace unos años con un futuro prometedor como área de invernada para las grullas, debido a la intransigencia de los agricultores y la dejadez por parte de las autoridades ambientales mañas, languidece por falta de agua y con unas perspectivas de futuro nada halagüeñas según la ponencia de José Carlos Rubio.
  No faltaron en el marco incomparable de la laguna de Gallocanta, las principales protagonistas del evento: las grullas, al inicio del Congreso con 7-8.000 aves que se vieron fuertemente incrementadas por una ola migratoria llegada sobre todo en la noche entre los días 10 y 11. Miles de grullas ocuparon los campos recién sembrados de Bello, Las Cuerlas y Tornos, y que gracias a las ayudas económicas para los agricultores del Gobierno regional y la Unión Europea (información corroborada por la respectiva ponencia de Pablo Munilla), permanecían tranquilas y sin molestias junto a los tractores en labores de siembra.




Tampoco falto la observación de algunas grullas anilladas: estonas, suecas y sobre todo finlandesas, controlando por el entorno de la seca laguna entre ellas la sueca de la imagen, habitual visitante de la Zona Centro. La falta de vegetación en todo este territorio facilita la búsqueda de anillas junto a la relativa tranquilidad de las aves tras la etapa migratoria.


  Gallocanta se configura como un destino interesantísimo de cara al turismo de naturaleza y observación de aves, al margen de las grullas cuenta con una buena población de aves esteparias, y la cercanía de espacios naturales tan emblemáticos como el Parque Natural del Alto Tajo, que pude visitar, observando su fauna rupícola así como las fabulosas formaciones geológicas que ribetean el rio Gallo.


  Finalmente no puedo dejar de escapar la ocasión para felicitar por su buen hacer y desvelos de cara al buen funcionamiento del Congreso realizado por "Amigos de Gallocanta", encabezados por José Miguel Pueyo y Antonio Torrijos, secundados por todo el grupo de voluntarios siempre dispuestos a ayudar a los participantes del evento, digna de mención fue la magnífica paella que prepararon para el ultimo día. El siguiente Congreso se realizara en Francia dentro de unos años, esperemos que durante ese tiempo las "damas grises" nos sigan dando alegrías a lo largo de todo su periplo vital.