Seguidores

martes, 17 de enero de 2012

Lección de supervivencia


El pasado día 6, con una climatología fría y neblinosa, decidí dar una vuelta por un área grullera cercana a la localidad de Casas de Don Pedro, donde el ambiente que vive la especie es típicamente tradicional pues su vida se desarrolla entre dehesas, siembras de cereal en secano y posíos tanto arbolados como desarbolados, algo retirado del ajetreo de los campos de regadío, donde todo puede cambiar de un día para otro.

Acompañado de dos amigos de gallocanta: Felipe y Antonio, y con mi hijo Miguel realizamos fructíferos recorridos, observando las aves en un ambiente relativamente tranquilo, todo ello a pesar de que se trataba del último día de la temporada de caza.

A media jornada decidimos dirigirnos al cercano pueblo para comer, y en un último vistazo antes de salir a la carretera localizamos un grupo de 4 grullas, de las cuales una de ellas portaba anillas alemanas, como se puede ver en la imagen.

Una vez leída la combinación, nos llama poderosamente la atención una clara malformación que manifiesta en el pico, en aquel momento recuerdo al “pájaro loco” de los dibujos animados de hace ya unos añitos. Comento con Felipe las posibles causas de tal defecto, ¿algún tumor? –aunque estos suelen ser más frecuentes en las tibias y la cabeza de las grullas-, ¿algún accidente?, algo congénito? (cosa que posteriormente descarto al leer su historial que no refleja nada al respecto).

Dándole vueltas a la cabeza, finalmente saco la conclusión de que su pico destrozado de esa manera, tiene un claro causante: el hombre. Observando detenidamente se comprueba que la deformación del pico no aparece desde la base del mismo, sino desde unos centímetros por debajo de su nacimiento, encorvándose igual y desde el mismo punto tanto hacia arriba como abajo. Posible causa de semejante barbaridad, un cepo o una ballesta que el ave encuentra en su camino con algún cebo goloso para ella, quizá buscando otra víctima, quizá buscando un castigo ejemplar por su necesidad de comer para sobrevivir.

La persona que lo hizo, tal vez no sabía que el ave tiene 4 años, que procede del área de Brandeburg en Alemania, y que todos los años pasa su invierno en España, tampoco le importara mucho y no le debieron explicar bien en su niñez el respeto por lo que nos rodea. En todo caso ver como esa grulla, a pesar del daño terrible que le infligió, sigue comiendo bellotas, semillas y bulbos, sobreviviendo y disfrutando de nuestra magnifica tierra y sus dehesas, seguro que le daría una lección de lo que es luchar por vivir, de solidaridad con el resto de sus compañeras, cuando vigila para que no nos acerquemos demasiado y de dignidad porque ella no hará ningún daño gratuito a nada ni nadie.

Espero que el futuro me depare más encuentros con ella, no tanto por volver a ver sus anillas sino por comprobar que sobrevivió a una situación tan adversa.

jueves, 12 de enero de 2012

Göran Lundin


El pasado 5 de enero falleció el gran amigo de las grullas y los “grulleros”, Göran Lundin, en su país natal: Suecia.

Dedicado desde muchos años atrás a trabajar con ellas en su país, presidio durante varios años el “Swedish Crane Working Group” (Grupo sueco de trabajo con grullas), presentando en 2.005 el libro “Cranes- Where, When and why?”, magnífica obra que sigue la ruta migratoria europea de las grullas.

Desde mediados de los años 90 tuve la suerte de conocerlo y recorrer invierno tras invierno con él y otros amigos suecos la Zona Centro de Extremadura, tierras que siempre levantaron su admiración. También tuve la fortuna de ver en su compañía y la de Clas Hermansson, a principios de la década 2.000 mis primeros nidos y pollitos de grulla en el entorno del Lago Homborga, así como la migración pre-nupcial que se produce en el mencionado lugar.

Desde aquí quiero rendir homenaje a tan magnífica persona y buen amigo, siempre con su eterna sonrisa, buen talante y pasión por las grullas. Descanse en paz.

miércoles, 4 de enero de 2012

¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!

A primera hora del día de ayer la niebla era espesa, conforme iba transcurriendo la mañana el sol comenzó a disiparla, sus rayos la atravesaban y poco a poco se fue difuminando quedando pequeños bancos que se agarraban con más fuerza en zonas bajas. En este momento que el calorcito va dejando de lado el frío penetrante que imperaba unos instantes antes, encontré en una dehesa cercana a casa estas grullas que parecía o lo más fácil que realmente lo estuvieran, dando la bienvenida al sol. Las pude grabar desde una distancia prudencial, comprobando esa potencia de sus trompeteos que lo inundan todo allí donde pasan el invierno.

Las grullas que en muchos países son símbolo de longevidad, fidelidad y buena suerte. Espero que nos aporten a todos momentos de satisfacción en su observación. También cordura, salud y ánimo para 2.012…¡Feliz año nuevo!.

video